Lecciones aprendidas

Una mirada de cerca al contexto local

Los resultados de un análisis de EPRCD revelaron que a menudo el calentamiento global y local se suma a problemas existentes, como la sobreexplotación y degradación de los recursos naturales, lo que, a su vez, afecta la disponibilidad local del agua. Como estos impactos solo se pueden abordar a través de la acción colectiva, un enfoque participativo puede asegurar el compromiso e impulsar el debate en las comunidades. EPRCD puede ayudar a trabajar de manera sistemática y participativa con las comunidades locales, de manera que ellas sean las verdaderas propietarias de las intervenciones y actividades resultantes.

Los participantes en la evaluación aprecian la mezcla de métodos de esta herramienta. Es crucial que los facilitadores de análisis comunitario tengan experiencia con los métodos de evaluación rural participativos y en el trabajo con sensibilidad cultural, además de un sólido conocimiento del contexto específico. Frecuentemente, las comunidades se dan cuenta por primera vez cómo el cambio climático amenaza sus principales fuentes de sustento y que necesitan estrategias a largo plazo para adaptarse a esta cambiante situación con crecientes peligros y fenómenos meteorológicos extremos.

Trabajar con hombres y mujeres

Los resultados también muestran el valor añadido que genera tener en cuenta las diferencias de género: Se sugiere conducir los módulos dos y tres por separado con grupos de mujeres y grupos de hombres. Luego, los grupos comparten sus resultados y los debaten. Normalmente, los resultados de ambos grupos varían debido a las diferentes realidades de vida de sus integrantes y descubren lo valioso que es descubrir esto. Además, los resultados desagregados por género se pueden introducir en estrategias de adaptación sensibles al género.

Involucrar a partes interesadas externas

Al conducir el módulo 4 de EPRCD sobre las estrategias de adaptación es un buen momento para involucrar a partes interesadas externas. Además de ampliar el alcance de las estrategias de adaptación, esto tiene el efecto secundario de que crea conciencia entre las partes interesadas externas. También puede ser un primer paso para incidir sobre los decisores locales o regionales. Si se usa EPRCD en varios pueblos de una misma área, los informes pueden ser una base sólida para las campañas de incidencia.

Tomar las respuestas locales como base para la adaptación

Los análisis hechos en diferentes países muestran que los miembros de las comunidades ya han encontrado formas de responder a los impactos negativos del cambio climático. Las respuestas locales que sean efectivas y sostenibles pueden considerarse como valiosas estrategias de adaptación. Por lo tanto, deberían conservarse y aplicarse. No obstante, las estrategias de adaptación nuevas y de mayor alcance deberán perfeccionarse para poder abordar mejor los riesgos nuevos y crecientes. Característico de las estrategias de adaptación es que se enfocan en una resiliencia mejorada que va más allá de la mera supervivencia. Estas se basan más en las comunidades que en los hogares, son proactivas y preventivas, en lugar de reactivas a las crisis, y son sostenibles (pueden repetirse año tras año y producen un resultado sostenible).

Las estrategias de adaptación mencionadas frecuentemente por las comunidades rurales incluyen:

  • capacitaciones sobre actividades agrícolas específicas (p. ej. compostación, fertilización natural, cultivos adaptados)
  • gestión común de pastos
  • cambio a cultivos (y animales) más adaptados localmente
  • variedades/especies tolerantes a la sequía y de maduración temprana
  • gestión del agua (prevención de inundaciones, irrigación, conservación del agua)
  • protección contra tormentas (rompevientos, edificaciones mejoradas)
  • plan de seguro de cultivos
  • aforestación/reforestación
  • diversificación de la producción agrícola y del sustento
  • planificación comunitaria a largo plazo, incluyendo la consulta de expertos y otras partes interesadas
  • estaciones meteorológicas y sistemas de alerta temprana o servicios climáticos.

Agroecología, cambio climático y riesgos de desastres

Las medidas de adaptación al cambio climático en los contextos rurales están a menudo en línea con los principios y métodos de la agroecología. Así como la agroecología debería incluir escenarios de cambio climático, es necesario hacer un trabajo de incidencia para que las políticas tengan en cuenta el potencial de la agroecología tanto para adaptarse al cambio climático como para mitigarlo.

Estamos convencidos de que las prácticas agroecológicas pueden reducir el impacto del cambio climático y el riesgo de desastres a través de:

  • Una calidad y una estructura del suelo mejoradas aumenta la filtración de agua y reduce la escorrentía a corto plazo.
  • Una cubierta del suelo maximizada —uno de los pilares de la agroecología— reduce la temperatura del suelo, la evaporación y la erosión.
  • Muchas prácticas agroecológicas operan con una gran diversidad de cultivos, lo que puede aumentar la resiliencia en caso de que un cultivo falle.
  • Los métodos agroecológicos pueden contribuir a reducir los gases de efecto invernadero al aumentar el secuestro de carbono en el suelo y reducir los insumos fósiles, así como los gases de efecto invernadero, como el N2O.
  • El fortalecimiento de la resiliencia autosuficiente de los campesinos y las capacidades de aprendizaje de campesino a campesino. Esto aumenta la capacidad fundamental de adaptación de las comunidades campesinas (véase aquí también).

Lea más sobre cómo EPRCD revela que las prácticas agroecológicas son una solución al cambio climático.